Otra motivación importante que tuve para desarrollar EasyPlanEx fue darme cuenta que no es fácil asegurar que esté correcto un modelo que uno ha desarrollado mediante una planilla electrónica. Este es un problema no menor, debido a que cuando uno entrega un resultado, el prestigio profesional o el futuro laboral puede estar en juego.
Cuando uno desarrolla la evaluación de un proyecto, para tener seguridad acerca del resultado obtenido (típicamente, el VAN del proyecto) no es suficiente con disponer de información completa y correcta acerca de los datos y supuestos utilizados, con plantear bien las fórmulas para proyectar los valores de las variables independientes (por ejemplo, volumen de venta proyectado, precio proyectado) y con calcular apropiadamente los valores de las variables dependientes (por ejemplo, utilidad neta, flujo de caja). Se requiere algo más: que en cada celda de la planilla la fórmula ingresada sea la correcta.
¿Cómo podemos asegurar que la fórmula en cada celda esté bien? Solamente mediante una revisión acuciosa, la que puede consumir mucho tiempo. Al respecto, les puedo comentar una experiencia personal. Hace algo más de 20 años, a comienzos de los 80, una empresa consultora me solicitó que les ayudara a evaluar un proyecto consistente en la instalación de una planta de celulosa que, si mal no recuerdo, significaba una inversión del orden de 50 millones de dólares, para lo cual me proporcionaron todos los antecedentes necesarios. El software de planilla que utilicé en esa época era VisiCalc. Pues bien, hecha la evaluación resultó una rentabilidad muy baja, del orden de 3%. Yo pensé que debía haber un error en alguna celda de la planilla, y gasté muchísimas horas en revisarlas una a una (eran del orden de 1.000), para tener certeza con respecto al resultado. Finalmente, llegué a la conclusión que, con los antecedentes recibidos, el resultado estaba correcto. Me armé entonces de valor y fui a hablar con el socio de la consultora que me había contratado, para exponerle el resultado. Grande fue mi alivio cuando me expresó que él pensaba a priori que la rentabilidad iba a ser baja, y me dió varias razones para ello. Recuerdo entonces que se reformularon algunos aspectos del proyecto, el que finalmente arrojó un resultado aceptable. Ignoro, eso sí, si la planta fue finalmente construída o no.
Esta experiencia me dejó con una inquietud, que permanece hasta el día de hoy: la dificultad que siempre hay, cuando se usa una planilla, para estar seguro del resultado, pues hay muchas posibilidades para "echarla a perder": confusión al ingresar una fórmula, haciendo una referencia a una fila y/o columna que no correspondía, o equivocación al mover, copiar, insertar o eliminar líneas completas o celdas, por nombrar algunas.
Un error no detectado en una planilla puede tener consecuencias muy negativas para el inversionista. Es posible que un buen proyecto no se lleve a cabo, pues el resultado estaba subestimado. También es posible que se lleve a cabo un proyecto poco rentable, al sobreestimar su resultado. En ambos casos, las pérdidas pueden llegar a ser muy significativas. Pero ello rara vez se llega a saber, pues no es frecuente ver que se realicen auditorías a los proyectos. Entonces, los casos que se descubren son sólo por razones fortuitas. Quiero contarles una experiencia: un amigo mío que trabaja en un banco en Chile me contó, a comienzos de 2005, que una importante empresa (que no me mencionó) había solicitado un crédito para financiar un proyecto de unos 300 milones de dólares. Pues bien, por una casualidad, se descubrió un error en la planilla que ascendía a nada menos que 20 millones de dólares. Debemos suponer que esta evaluación había sido un trabajo bien hecho, por un equipo profesional de buen nivel. Si un error de este monto escapa a las revisiones del propio equipo y de las instancias superiores, ello sólo se debe a la dificultad que existe para revisar un gran número de celdas (cientos o miles), cada una de las cuales debe ser interpretada para poder determinar si está correcta o no.
Por lo expuesto, cuando pensamos en desarrollar EasyPlanEx nos propusimos que una característica fundamental de este software debía ser el poder escribir las ecuaciones en un lenguaje entendible. Entonces, en vez de usar, por ejemplo, una fórmula del tipo C4*C8 en la línea VENTA de una planilla, en EasyPlanEx se plantea la ecuación VENTA = VOLUMEN * PRECIO. Al ver por primera vez la fórmula C4*C8, no se entiende qué es lo que se está calculando y para averiguarlo hay que ver qué conceptos hay en la línea 4 y en la línea 8. En cambio, la ecuación escrita en EasyPlanEx se explica por sí sola.